jueves, 20 de noviembre de 2025

 “Danzas del Litoral en red: cómo un libro tradicional se convierte en experiencia transmedia con QR, hipermedialidad y prosumidores”

Cuando el Litoral puede bailar en red desde la propuesta contenida en el tradicional libro impreso (también digital) pero cargado de hipertextos, QR y translectores que hacen de Danzas, Bailes y Costumbres del Litoral Argentino una obra única.

Presentación del libro en redes: Danzas, Bailes y Costumbres del Litoral Argentino


 La cultura es movimiento: danza, gesto, ritmo… pero también lectura. En las últimas décadas, como señala Carlos Scolari, hemos asistido a un “terremoto comunicacional” donde el libro dejó de ser un objeto cerrado para convertirse en una puerta hacia redes, videos, audios e interacciones. Hoy, los lectores ya no se quedan en la página: saltan, conectan, remixan.

En este contexto, Danzas, Bailes y Costumbres del Litoral Argentino se presenta como un libro que encarna, desde su propia materialidad, una forma evolucionada del hipertexto: cada capítulo dialoga con videos, testimonios y redes sociales a través de códigos QR que expanden la experiencia más allá del papel o de la pantalla en la versión digital.

Este análisis propone comprender esta propuesta editorial desde la teoría de las mutaciones mediáticas de Scolari, las narrativas transmedia y el concepto del translector. Porque básicamente este es un libro de bailes, que aborda a la danza en su función social y desde ese concepto ya implica una materialidad migrada al contexto de observación - aplicación. 

Generar algo disruptivo, en un formato que aborda un rescate de lo antiguo, tradicional y cristalizado, presenta un desafío para las presentaciones del texto en las redes y presencialmente. De esta manera se busca llamar la atención utilizando un formato que dialoga con la IA y la interacción presencial, sumando músicos y bailarines a la escena.  

 




 Del texto lineal al hipertexto: la mutación de la lectura

La lectura silenciosa y lineal, consolidada recién en el siglo XIX, está dejando de ser la práctica hegemónica. La digitalidad nos convirtió en lectores que saltan, recorren, expanden y reconfiguran sus trayectos de lectura.

Como explica Nicholas Burbules, el lector digital “hace conexiones dentro y a través de los textos… a veces estructuradas por el autor, pero a menudo por sí mismo” (Burbules en Hipermediaciones).

Aquí aparece una clave para analizar Danzas, Bailes y Costumbres: los QR integrados en sus páginas habilitan este desplazamiento hipertextual. El lector no termina la experiencia en el papel: la continúa en videos de chamamé, en registros de fiestas populares, en entrevistas o contenidos de redes.

La lectura, entonces, deja de ser lineal para ser hipertextual y multimodal.


La ecología de los medios y el libro como nodo en red

El semiólogo Carlos Scolari insiste en que la Web no debe pensarse como un medio más, sino como una mutación profunda del ecosistema cultural. Citando su análisis en Hipermediaciones:

“La Web … no es ‘un medio más’ … es un gran nicho dentro del ecosistema de medios … que … generó nuevas formas disruptivas de comunicación.”

Esto implica que el libro, como objeto cultural, ya no está aislado. Es un nodo que conecta con redes, videos, audios, plataformas.

En Danzas, Bailes y Costumbres, cada QR funciona como un puente entre lo impreso y lo digital. Lo que antes era un límite del papel hoy se convierte en expansión narrativa: ver un baile del litoral, acceder a una recopilación visual o a testimonios de la comunidad portadora, dejar comentarios en los redes sociales de la autora.... En fin, el tiempo ya no es estático es fluido entre el autor y el lector.


El libro transmedia: expansión y participación

Henry Jenkins define las narrativas transmedia como historias que se expanden por múltiples plataformas y que dependen de la participación activa de los usuarios.

Como dice Scolari, retomando esta idea, las narrativas transmedia operan bajo la fórmula: NT = canon + fandom.

El canon sería el libro impreso; el fandom, los contenidos que circulan en redes: videos caseros, versiones de bailes, comentarios, remixes, reacciones, indexaciones y resignificación de las danzas en cada contexto.

El libro hace algo inédito en esta área cultural: integra al lector–bailarín–usuario en un circuito vivo de producción cultural, invitándolo a interactuar, compartir y reinterpretar su patrimonio intangible. La invitación es a expandir la mirada tradicional del libro e integrarla con los nuevos formatos con los que a diario convivimos, la lectura se transforma en una exploración que dinamiza todos los sentidos. 



 El translector: un lector que baila entre pantallas

Carlos Scolari propone el concepto de translector para describir al nuevo lector multimodal. En sus palabras:

“un lector multimodal … debe dominar diferentes lenguajes … y ser capaz de procesar una narrativa que, como una serpiente, zigzaguea entre diferentes medios y plataformas.” (Carlos Scolari; Hipermediaciones)

Este lector no solo “lee”: también escucha, mira, comenta, produce, comparte.

Al abrir un QR del libro del litoral, el lector se vuelve produsuario (Bruns) o prosumidor (Toffler). Ya no consume pasivamente, se participa en la producción de sentidos.


Danzas, Bailes y Costumbres: una experiencia hipermedial del Litoral

Este libro usa los QR no como un adorno tecnológico, sino como parte de su propuesta comunicativa. Cada código abre puertas:



  • a un videoclip de danzas tradicionales,

  • a testimonios de pobladores,

  • a espacios de producción de sentido actuales del litoral,

  • a material complementario en redes,

  • a archivos audiovisuales que enriquecen la comprensión histórica.

  • a partituras

El libro se transforma en una experiencia transmedia, donde lo impreso y lo digital conviven en una obra que ya no es autosuficiente sino expansiva.

Como señala Scolari en Media Evolution, los nuevos formatos funcionan como “una máquina textual construida con fragmentos, imágenes y conceptos” que busca generar distanciamiento crítico frente a la ecosfera mediática.

Eso es exactamente lo que aquí sucede: el lector no se limita a la página; interactúa, compara, dialoga. El libro no se lee: se navega.

¿Se puede hablar de narrativas transmedia, ese translenguaje que nos envuelve?

Sí. El translenguaje en este contexto implica:

  • articular lenguajes distintos (texto + imagen + video + sonido),

  • integrar alfabetismos múltiples (digital, audiovisual, tradicional, corporal),

  • comprender que la narrativa sobre el litoral ya no es sólo discursiva, sino también sonora, performativa y visual.

La danza, como lenguaje corporal, encuentra en el hipertexto un modo de expandir sus sentidos más allá de la descripción escrita.

Conclusión: cuando el libro se vuelve red

Danzas, Bailes y Costumbres del Litoral Argentino es una obra de más de 300 páginas, que evoluciona complementándose con QR que son un extra: son un dispositivo que habilita el pasaje del lector clásico al translector contemporáneo.

En un mundo de mutaciones mediáticas, el libro deja de ser un objeto fijo y se convierte en un organismo vivo, abierto, conectado, de creación y recreación... un espacio democratizado.

De esta manera se propone, abordar el patrimonio cultural del litoral desde un lugar con nuevas mediaciones, que posibilitan otras lecturas pero preservan la riqueza del movimiento, cadencia y tradiciones de la región, dialogando, interactuando con el contenido de la obra.

Los invito a escuchar este Podcast para entender un poquito más sobre las evoluciones, cambios y resignificaciones de este nuevo lector con el que tenemos que interactuar. 

martes, 16 de mayo de 2023

 LA MUJER Y SU ROL EN LA DANZA LITORAL

Somos un poquito de muchas historias, formamos parte de entramados pasados que se imprimen desde el momento en que pisamos este mundo. Ese pasado que nos impregna y reimprime, se resignifica en cada persona con sus nuevos contextos pero siempre, con voz de profunda raíz que nos hace ser únicos. En esa retroalimentación con  quienes nos preceden pero también con quienes hoy forman parte de nuestro presente, se  forman nuestras experiencias de vida. Cuando bailamos, nos conectamos con esos saberes profundos que muchas veces desconocemos que nos habitan. Permanecen dormidos, esperando que la llave del arte les abra la puerta para expresarse, para incomodar, para romper estructuras impuestas y sobre todo, para llenar el espacio tiempo de significados.

¿Quiénes somos cuando bailamos?

Somos nosotras en el presente, trasfigurando nuestras experiencias y saberes innatos o naturalizados. O somos solo una proyección de la creación que un coreógrafo impone como maqueta, en la que nuestro cuerpo es sólo el instrumento para la exposición.

Desde mi punto de vista, somos una simbiosis de interculturalidad, donde todo es ganancia. Únicas e irreproducibles.
Somos un poco de la bisabuela Charrúa que en su mestizaje religioso para semana santa: ayunaba, tapaba los espejos, guardaba el silencio más profundo, vestía de negro, se ataba el largo pelo gris en un rodete y ventilaba las habitaciones sacudiendo las camas mientras rezaba el rosario porque había muerto “Jesús”.  
Somos un poco de la bisabuela tana, con sus incansables ganchillos de crochet que adornaban toda prenda y todo mueble que había en la casa. Su paciencia para observar el paso del tiempo en la quinta y en su enorme jardín. Su parra cargada de uvas y su capacidad de buscar ser útil para alguien, hasta el último momento.
Somos un poco de los relatos de la abuela suizo-francesa, sobre la llegada de sus padres en ese viaje interminable. Los desamores de alguna de sus 5 hermanas. Los  aromas de su cocina, mientras nos contaba cómo organizaban la comida para las fiestas familiares de 50 personas. Los pasos que marcaba bailando sola cuando sonaba en la radio un tango, o los saltitos al ritmo de algún chotis, o el vaivén en alguna mazurca que nos invitaba a marcar cuando ilustraba sus historias.
Somos un poco de las historias que nos contaban mirando fotos antiguas, reviviendo vidas ajenas con el condimento de alguna tardecita lluviosa de mates y tortas fritas.
Somos retazos de la creencia férrea en la abuela que nos curaba el empacho, el ojeo, el asoleo, las verrugas... y si, nos sanaba con palabras ininteligibles y algunas señales de la cruz.
Somos esos sabores, aromas, imágenes y colores ligados a las casas maternas. Somos parte de las complicidades de la tía o la amiga…  Somos esa sincretización, emergente y un tanto paganas.
Somos todo eso en un nuevo significado: la mujer en la danza del litoral, no es la de la figurita sonriente, sumisa y pasiva que nos han mostrado los libros de la tradición. La mujer de nuestros pagos es la misma que trabaja codo a codo junto al hombre desde los inicios.  Es la que por décadas poseyó los saberes culturales y fue la encargada de educarlos en su descendencia. Fue la autora de melodías, texturas, modas y palabras. Y nos dejó una herencia inconmensurable, confluente en un presente accesible para la reflexión.
Ese mensaje se decodifica en la danza, en nuestra manera de interpretar-nos en una escena artística creada para contar algo.  El saber que habita en nuestro interior, muchas veces suele ser ignorado para adaptarnos a los mandatos coreográficos que mimetizan los sentires. El arte nos da la posibilidad de mostrar y contar eso que nos hace ser irrepetibles. Es en el espacio de la recreación escénica donde deberían habitar libremente los saberes que no tienen explicación, que son herencia.
Deconstruir la danza de manual, la danza empaquetada, nos daría la posibilidad de llegar a encontrar la sabiduría heredada en los cuerpos, la libertad en la expresión artística guiada, pero respetando su inconmensurabilidad, esa que es sagrada y que posee el aura de lo único.
Hago un culto de la mujer en la danza litoral, aunque parezca algo que no está en discusión, es un aprendizaje que empezamos a transitar de a poco arriba de los escenarios. Dejar atrás los estereotipos, para pasar a buscar y mostrar lo natural de las relaciones en contexto: de la mujer y el hombre, de la mujer y su entorno.  Desmitificando posturas y naturalizando roles que se ven claramente en una bailanta-musiqueada rural, o debajo del escenario. La vida misma, es más escenificada y con más sentido que lo que muchas veces nos muestran en escena. Deconstruyamos, desmarquemos y desromanticemos nuestro folklore "de la danza tradicional", llenando de sentido los roles preestablecidos. El arte nació para hacer pensar e incomodar, la danza es un vehículo hermoso para interpelar al público y contarnos historias.


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Claudia L. Garcia

domingo, 14 de mayo de 2023

El uso del pañuelo en redes 

Todo lo publicado en las redes para que puedas tenerlo completo, entrega 1, 2 y 3

En Facebook me encontrás: https://www.facebook.com/claudialgarcia74












miércoles, 26 de abril de 2023

EL PAÑUELO

LOS USOS EN EL LITORAL ARGENTINO

Podemos hablar de 3 tipos de usos principales del pañuelo para nuestra gente, indistintamente para ambos géneros. 

  • Elemento de trabajo 
  • Elemento de ornamentación o adorno personal 
  • Elemento simbólico: político ideológico o de fe en creencias  

Vamos primero a abordar las características que asume para el trabajo en el ámbito rural: 

  • Protección de la ropa: se lo ubica en triángulo abierto sobre el hombro o espalda; protección del cuello de la camisa o del sudor se lo usa doblado o plegado por dentro del cuello de la camisa.
  • Como protección del humo o polvo: atado en triángulo sobre la cara, cubriendo nariz y boca;  
  • Como protección del sol y el calor: se lo usa sobre la cabeza anudado en las cuatro puntas o doblado -a veces húmedo- debajo del sombrero. 
  • Los nudos: el nudo cuadrado se utilizaba generalmente en el momento de realizar trabajos, ya que se caracteriza por no desatarse fácilmente.  
  • En el caso de las mujeres el pañuelo sobre la cabeza se usa en triángulo y se ata sobre la nuca o debajo del mentón, cubriendo todo el pelo. 


Imágenes del libro "El Chamamé se Baila Así" de Garcia-Flores-Piñeyro (autor de los dibujos Miguel Meza)




En el caso de los usos como adorno, podemos observar:

  • Pañuelo extendido en triángulo abierto sobre los hombros, con diversos nudos o elementos de joyería para reemplazar el nudo. Estos pañuelos suelen tener bordados que son para lucir. 
  • Pañuelo abierto en triángulo utilizado por dentro de la camisa, con nudo hacia el frente 
  • Pañuelo utilizado en tubo o plegado con diversos nudos y en distintas posiciones de las puntas que en algunas regiones identifican el estado civil del hombre (ejemplo: nudo cuadrado: casado; nudo corbata o sencillo con las puntas hacia el frente, comprometido; nudo sencillo y puntas que caen sobre los hombros hacia atrás y hacia adelante o directamente hacia la espalda, soltero).  
  • Pañuelo para ser entregado como obsequio, casi siempre entre pretendientes, solían tener las iniciales bordadas. 
  • Pañuelo como adorno de bolsillo, ubicados sobre el pecho.
  • Nudos y pasa-pañuelos: los nudos que se utilizan para lucir el pañuelo son variados, también se ven  los pasa-pañuelos de 3 o 2 pasadas, o anillos directamente que casi siempre representaban un obsequio de una mujer o un compromiso. También se usan anillos propios que ya no entran en la mano.   



Imágenes del libro "El Chamamé se Baila Así" de Garcia-Flores-Piñeyro (autor de los dibujos Miguel Meza)





En cuanto al valor simbólico, va a estar relacionado a las ideologías o creencias personales, ligadas a emociones y posturas individuales en su relación con los demás en sociedad, es una manera de informar con la ropa sobre uno mismo y sus espacios innegociables. En este sentido observemos: 
  • Color relacionado a lo político: azul o rojo punzó en la época de unitarios y federales. Azul /celeste del Partido Liberal o el rojo del Partido Autonómico de Corrientes. Colorados y blancos (los colorados representaron los intereses de los grupos populares urbanos de Montevideo y de los inmigrantes, con una apertura a lo europeo; los blancos tenían su base en el medio rural (interior del Uruguay). Por solo nombrar algunos ejemplos.
  •  Color y creencias: rojo para el Gauchito Gil, Celeste para la virgen, amarillo o rojo en las festividades de San Baltazar.  diferentes así también se usaba con la pilcha dominguera. terratenientes). 





martes, 9 de marzo de 2021

Baile de Campo. Ballet Jeroky Poty

 En la zona rural del litoral argentino, se realizan aún hoy, los encuentros sociales y familiares durante el día. Estas maneras de sociabilizar, de festejarse y de reencontrarse con otros, suma una ritualidad que se va reproduciendo desde antaño. 

La organización de los que llegan, cómo llegan, la preparación del espacio físico, la comida para compartir, la elección de las vestimentas que suelen ser las mejores pilchas que se tienen para mostrar. El encuentro suele transcurrir durante el día para aprovechar la luz natural y poder llegar luego a una hora prudente a la casa, por los caminos que muchas veces son difíciles de transitar. Hay algunos relatos orales que cuentan que las familias a medida que se iban retirando por la tarde noche, se iban llevando los faroles o sol de noche, lo cual hacía que poco a poco la fiesta "se vaya apagando".   

Las letras de muchos de nuestros músicos, guardan este espacio al la reconstrucción de los relatos que hacen de "parche" a los huecos que deja la historia oficial documentada. La oralidad rellena esos espacios y va dando otra mirada a los hechos a través de las canciones, las danzas y las leyendas. Reconstruimos los pedazos de nuestro pasado que permanecen vivos en los nuevos contextos sociales, reactualizándose en cada encuentro.


 Baile de Campo

viernes, 5 de febrero de 2021

Ovejas, Esquila y Lana

LA LANA

 ¿Quién no oyó decir que los corderos del norte entrerriano son los más ricos? Que por las pasturas, que por esto y lo otro. En fín, los que vivimos en aquellas zonas comemos mucho cordero. Pero no es lo principal de nuestra región, por lo menos la explotación de la carne ovina, como sí lo fue hasta hace un tiempo, la lana. 

La extracción de la lana, generaba un gran movimiento económico y laboral, pues quién tenía las tijeras y los esquiladores; gente especialista en cortar cuidadosamente la lana sin lastimar a las ovejas, era muy requerido y daba mucho trabajo. Las cuadrillas llegaban a las casas de campo y se instalaban para realizar sus labores. Se acondicionaban unos galpones con catres y las mujeres de los hogares eran las encargadas de la cocina para esa familia extendida, cuyo albergue dependería de la cantidad de animales a esquilar. Muchos tenían sus propios cocineros (ese era otro escalón de organización). Los hombres de la casa se sumaban a la "esquila", con el ojo perspicaz del amo que cuida a sus animales y que apenas salidas del apriete, revisaban y curaban algún descuido de tijera. 

Los altos en la esquila eran el momento para la comida compartida, esos estofados cargados del campo que sólo un cuerpo acostumbrado soporta ingerir. Pues son tantas calorías juntas de una sola vez y sin frío exterior, que hay que estar preparado. 

Hay quienes cuentan que en las grandes estancias, el patrón o encargado de llevar adelante la esquila, se paseaba con unas chapitas de metal en el bolsillo, las que iba entregando al esquilador por cada oveja que terminaba. Así los más rápidos, cobraban más. Con los años, llegaron las máquinas esquiladoras, un cambio feroz que no solo alivianó el trabajo para los hombres, sino que lo aceleró en tiempo. La técnica dio lugar a la tecnología. Con esto se redujo mucho la cantidad de manos necesarias para las cuadrillas de trabajo, ya que ahora dependía de la cantidad de máquinas para operar.  

Pero me quiero detener en los tiempos en que la gente era necesaria en las labores rurales, esas que hacían que se compartiera el trabajo y se heredaran saberes. No es que esté en contra de los avances tecnológicos, pero muchos vinieron a expulsar la gente del campo y reducirlas a los cordones de las ciudades, donde sus saberes son casi inaplicables. Obligando a familias enteras a vivir en condiciones paupérrimas y fuera de "su lugar", donde sabe y conoce cómo trabajar. Se preguntaron alguna vez ¿Qué haríamos nosotros, acostumbrados a proveernos en el supermercado de todo, si nos dejaran solos en el campo?. 

Regresemos al pasado... "La pisada de la lana". ¡Qué momento!; esos vellones salidos del cuerpo de las ovejas, se trasladaban a unas estructuras que eran: un aro de hierro sobre 3 o 4 patas de 2 metros de altura (yo era chica, los veía como gigantes, puede que sean más bajos) y de ese aro se colgaba las bolsas de alpillera para ir apretujando la lana. El trabajo del pisador era un tanto engrasado, ya que pisaba la lana dentro de esa bolsa para que quede lo más compactada posible. Una vez llena, se soltaba de esa estructura circular y se la cosía con una aguja enorme. Las bolsas de alpillera que vemos,  cuidadosa y sabiamente acomodadas en la foto de portada, eran y son la culminación del trabajo.     

Sabiamente la gente sabía acomodar o estivar esas bolsas, que luego se trasladaban hasta el acopiador. La venta de lana ha sido una gran estrategia de trabajo y de sobrevivencia para nuestra gente de campo, siempre aportan al sustento familiar, entre tantas otras labores que practican los pequeños y medianos productores de nuestra tierra. Hoy y desde hace una año, la lana no tiene precio, quiere decir que todos la tienen guardada en sus casas porque nadie la quiere comprar. Me explicaba un conocedor del tema, que esta problemática es cíclica, pero como siempre afecta más a quien le representa una entrada de dinero familiar. Imaginemos tener 2 años un capital, por chiquito que sea, parado sin generar un centavo.

 Bueno, les dejo un recuerdo del ayer para pensar el presente.   

CG

martes, 2 de febrero de 2021

La Trilla. Imágenes del Pasado para pensar el presente.


 LA TRILLA


Hace unos años, una querida profesora de historia de Federal, Alicia Oviedo, me prestó un par de fotos de su familia. Entre esas imágenes geniales aparecía esta, de una trilla. 

Inmediatamente me puse a analizar los componentes de tan inmensa postal de época. El Trabajo del Campo siempre fue un lugar de encuentro y colaboración, esto aún existe en nuestras zonas rurales, donde los dueños de los campos se conocen, sus familias son vecinas, se cuidan entre ellos y colaboran en los trabajos que demandan manos extras. Esto que hoy aparece como extraño, en un mundo individualista y mercantilizado al extremo, era moneda corriente en el campo, en las zonas rurales principalmente de mi provincia de Entre Ríos y de las vecinas hay varias historias parecidas. 

Más allá de rescatar estas historias de otras épocas, pongamos especial atención en la cantidad de gente que se necesitaba para realizar una trilla o cosecha. 23 personas alcanzo a contar, entre algunos carretones tirados con tracción a sangre. Que lejos hemos quedado de esto, hoy una sola máquina y 2 o 3 personas, han reemplazado a toda esta mano de obra. No voy a entrar en los aspectos de medir qué pasó con esa gente que fue quedando fuera del sistema de trabajo del campo por el avance de la tecnificación, ni si fue malo o bueno. Sólo quería compartir y reflexionar juntos, lo que sucedía en estas juntadas de trabajo rural. Y en lo que eso generaba: el encuentro, la celebración y por supuesto la circulación laboral. 

Imágenes del pasado para evaluar nuestro presente. 

Claudia Garcia 

 

VIDEO DANZA CHAMAME


IMPLORACIÓN 
Chamamé de Salvador MIQUERI 
(TRÍO COCOMAROLA)


 
Bailarines: Claudia Garcia- Nahuel Gómez Piacenza 

Les Compartimos este chamamé de Salvador Miqueri, una excelente poesía que valía la pena desempolvar para ponerle coreografía desde una interpretación en el cuerpo, que pasa por lo romántico y el sentir de nuestro chamamé regional conocido como canguí. 

 

 

lunes, 20 de noviembre de 2017

MATICES "un programa de contenidos culturales" Cap V: Familia de Músicos: Los Silvestri


MATICES "un programa de contenidos culturales" Cap V: Familia de Músicos: Los Silvestri". Investigación, rescate y difusión de nuestras tradiciones.
Todos los derechos reservados. 
Federal. Entre Ríos. 

Todos los derechos reservados. 





MATICES "un programa de contenidos culturales" Cap IV Familia de Músicos (Los Trzuskot)

MATICES "un programa de contenidos culturales" Cap IV Familia de Músicos (Los Trzuskot). Investigación, rescate y difusión de nuestras tradiciones. Todos los derechos reservados




domingo, 19 de noviembre de 2017

MATICES "un programa de contenidos culturales" Cap III Familia de Músicos (Los Ducasse).


MATICES "un programa de contenidos culturales" Cap III Familia de Músicos (Los Ducasse). Investigación, rescate y difusión de nuestras tradiciones.
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Federal. Entre Ríos.


MATICES "un programa de contenidos culturales" Cap II: Familia de Músicos: Los Colli.



Capítulo II: Familia de músicos "Los Colli", Danza, Pastelitos Criollos (receta), redes de pesca





Después del premio AET, compartimos MATICES I pasen!


Capítulo I: Familia de Músicos "los MÜLLER", Danza, Plato tradicional regional. 




Audio de la entrevista en Radio Abierta Avellaneda: Tanguito Montielero

Les dejo una entrevista realizada para Radio Abierta Avellaneda, como un aporte más al rastreo y difusión del  Tanguito Montielero. 



https://radiocut.fm/audiocut/historias-de-aqui-claudia-liliana-garcia-tanguito-montielero/#f=search&l=result

martes, 17 de octubre de 2017

El Cuarteto Cordobés: Danza tradicional folclórica (¿?)

El Cuarteto Cordobés: Danza tradicional folclórica (¿?)
Después de una jornada de pre-Cosquín en una ciudad cordobesa en la cual participé como jurado,   donde se presentó una pareja en el rubro Estilizado, aplicando Cuarteto Cordobés con atuendo y puesta de una moderna performance apta para un Bailando tinelizado. Decidí abrir estas líneas con el ánimo de intercambiar con colegas del rubro; qué es lo que está pasando en nuestra IDEA de DANZAS y MÚSICA FOLCLÓRICA.  Luego de dar mi postura al respecto de este fenómeno socio-cultural regional y de ser atacada por un egresado del UNA, quien presentaba una carpeta con un TP de investigación basada en un "paste" de sus profesores de cátedra, quienes habían aprobado dicho material, dándole Entidad Folklórica; y ante lo cual, según su visión, lo habilitaba para que demande que mi postura dé por “aprobada su presentación en el certamen”. Ante mi argumento, que su presentación  "no se ajustaba al repertorio de música folclórica argentina"; fui atacada verbalmente, acusada de ignorante, cerrada y enviada a estudiar e investigar.
Propongo abrir el debate respecto de lo que varios académicos, principalmente pertenecientes a la UNA (ex IUNA) están planteando y aprobando en TP (trabajos prácticos) de nuevos licenciados en danzas folclóricas, que implantan un chip de “aires de ser los nuevos portadores de la sabiduría ancestral folclórica, atravesada por las modernas danzas y músicas como el Cuarteto Cordobés y la Cumbia Santafesina”. Dicho esto, debatamos para que (nos) repensemos en el significado de lo que nos aporta la ciencia folclórica a los que investigamos, aportamos, enseñamos y sobre todo pensamos, debe ser resguardado como material intangible de la cultura nacional y regional.

“El inglés Williams Thoms, piedra angular, inventor del término folk-lore, y el finlandés Julius Krohn le dieron peso académico a la disciplina. Para la segunda mitad del siglo XIX, el folclore era considerado ya una ciencia, que siguiendo el modelo las ciencias naturales buscaba descubrir, clasificar y ordenar especímenes, en su caso especies tales como cuentos, danzas, creencias y prácticas rituales. El medio donde se desarrollaban estos fenómenos era las “sociedades folk”, es decir pequeñas comunidades donde todos sus miembros se conocían unos a otros, donde la creación artística era anónima, los conocimientos se transmitían principalmente en forma oral, y donde la vida diaria seguía siendo regulada por la tradición y formas noindustriales de producción.
Con respecto a la relación de Folklore con Patrimonio Cultural Intangible podemos decir que el Folklore nace con Williams Thoms con esa concepción básica. Luego se separaron los conceptos por las diferentes corrientes filosóficas y epistemológicas que influyeron en los científicos involucrados en el estudio. Es decir, puede afirmarse que la investigación de lo que hoy se denomina patrimonio intangible fue históricamente desarrollada por la disciplina del Folclore, en una dirección muy similar a la que se observa en la mayor parte de las corrientes de pensamiento de preservación patrimonial en la actualidad. En los últimos años, pasó a utilizarse la denominación «patrimonio intangible, inmaterial y folklórico» para designar fenómenos que hasta ese momento se calificaban como folklóricos. Este cambio de nomenclatura, no implicó, sin embargo, una transformación en la dirección de las investigaciones, sino que éstas siguieron lineamientos similares a los clásicos, pero con una idea superadora con respecto a la definición de FOLKLORE.”

Prendiéndose de conceptos descontextualizados de la teoría original a la hora del análisis contemporáneo, se pretende justificar modas, más largas o más pasajeras, pero modas massmediatizadas que encuentran asidero en un complejo capitalismo consumista implantado en nuestro país desde el advenimiento de la radio 1920 y de los demás medios masivos de comunicación que sustituyeron toda herencia oral cultural, reemplazándola por difusión comercial capitalista, funcionalista al mercado que comenzaba a mundializarse. Transformarnos en una aldea global fue una función llevada adelante por la globalización de los contenidos y la cultura fue la vía elegida para penetrar todos los estratos sociales, culturales, religiosos y estados-nación.
 “En 1942 Cortazar propuso por primera vez su teoría del Folklore y, hasta su muerte en 1974, va madurando este concepto y ajustando la terminología a través de sus escritos aunque no varía sustancialmente su noción inicial (Cortazar 1942). Para definir al grupo social donde se produjo el folklore se sustentó en la noción de “sociedad folk” de Robert Redfield, quien la presenta como una comunidad homogénea, pequeña, aislada, autosuficiente, aferrada a tradiciones ancestrales y con tecnología simple. De este modo Cortazar determina de antemano, de acuerdo con la posición que el individuo ocupa en la estructura social, quién puede ser portador del folklore, con lo cual el fenómeno queda delimitado social y físicamente. Socialmente lo circunscribe a los sectores bajos, físicamente lo ubica en lo rural. Una vez circunscripto el folk precisa el lore, o tipo de manifestaciones que este sector puede producir y que abarca todos los aspectos de la cultura. Considera que estas manifestaciones son populares, colectivas, tradicionales, orales, anónimas, empíricas, funcionales y regionales. Define minuciosamente cada uno de estos términos, capaces de dar cuenta del objeto de estudio de esta disciplina, precisando sus peculiaridades distintivas frente a otros fenómenos sociales.”
Las inmigraciones trajeron consigo sus culturas, idioma y creencias pero en un contexto donde el medio de comunicación y de propagación era ORAL. La sobrevivencia y la resignificación eran y son un patrimonio cultural a resguardar porque están propensos a ser perdidos/reducidos o cambiados: por la falta de escrituras, documentaciones y de medios modernos para su retransmisión. Por lo tanto estas sociedades FOLK como se las denominó, son las que resguardaron la sabiduría de una época en que se gestaban identidades. Estas identidades, que calan profundo en las comunidades nos hablan de sus saberes ancestrales, de sus curas, de sus comidas, de su reculturalización y reterritorialización pre y pos hispánica. Su geografía, su tiempo-espacio, su cosmogonía son las que, traducidas al presente nos ayudan a entender que pasó y qué nos representa. La trasnculturalización aporta historia al presente pero hay que saber identificarla, armarla, traducirla desde los relatos y pistas del pasado oralizado, mucho que fue recolectado y filtrado muchas veces con una mirada cosmopolita institucionalizante, la misma que ahora pretende imponer modas como conceptos folklóricos. Si abrimos esta puerta, debe contemplar además todas las otras expresiones culturales, folk Punk, Rokero, Disco y la música nacional de corte popular que en los 60/70 tuvo todas sus resignificaciones/adaptaciones nacionales y su actual evolución en los sectores jóvenes, las tribus urbanas, la convivencia social y su función de identidad social/cultural.      
Si albergamos la idea de estas reconstrucciones de ciencia, donde las clasificaciones van asumiendo posturas modernas para hacer historia vaciada de contenido y solo persiguiendo ser un traductor de estructuras impuestas por la estrategia comercial de los contenidos culturales, tendremos que empezar a hablar de un nuevo folclore que incluya y que nos incluya como cultores modernos que demandan la incorporación al desarrollo de la ciencia folclórica de la massmediatización. Alejándonos de la idea base de rescatar y resguardar la cultura sostenida por generaciones que crearon identidades de apoyo y desarrollo en sociedades autosustentadas: traducido, sociedades que no necesitaban de un medio de comunicación como las nuevas tecnologías para saberse pertenecientes a una identidad social y cultural que las contenía.
Nos debemos un estudio de la evolución desde la aparición de aquellas Orquestas típicas y características (desde finales del 1800) y su subsiguiente evolución en los ritmos que se afincaron y practicaron en los espacios de clubes sociales y se transmitieron popularmente luego por las radios. Por consiguiente, las melodías y coreografías que animaban los encuentros sociales hasta la aparición de la música envasada. Era lo que ellas tocaban, la primer entrada de la masificación de lo urbano e internacional. Dictaban la moda y lo que estaba de moda en la gran ciudad o en el extranjero. Por eso necesitaban además, incorporar el repertorio regional folclórico, porque la sociedad rural o criolla o como quieran llamarle, quería escuchar su voz.  
Desde aquellas Salsas, Rumbas, Cha-cha-cha, Merengue, Cumbia Colombiana y Fox Trot hasta la actualidad, lo característico es el fogoneo/imposición de los medios masivos de comunicación en sus versiones de lo que “vende”. Sea Cuarteto Cordobés, Cumbia Santafesina, música disco, Rock and Roll con sus derivaciones o evoluciones al Pop y Rock nacional; en forma conjunta con el bolero y la consiguiente derivación en el flok romántico/melódico actual practicado por varios artistas del género. Y así podríamos seguir enumerando los nuevos ritmos/estilos y su evolución en el tiempo, que están en proceso de folklorización según el concepto elegido para explicar los fenómenos de prácticas social-culturales de un sector poblacional. Es más podemos agregarle las misas de ricoteras, la actualidad  del resurgimiento de la cultura caribeña.
Cabe preguntarnos si hay más que ¿sólo el acto de un encuentro atravesado por música y danza que identifica ese espacio-tiempo?    
A esto tenemos que sumarle que esta nueva, moderna y contemporánea expresión artística, vendrá a sumar danzas y sus investigaciones coreográficas y musicales que deberán aceptarse en cada certamen de música folklórica nacional, institucionalizada, difundida y categorizada por la comunidad folklórica pasarán al acerbo cultural nacional.
Cómo pasó en esta ocasión, deberemos jurarlas en un pre-Cosquín, tomando este festival como uno de los lugares de difusión folclórica, entendiendo este concepto como el lugar de la transmisión oral del pueblo en la que se trabajó, indagó e institucionalizó como lo perteneciente al saber popular, sostenido y mantenido por sociedades que sin mediar otro otra forma de transmisión que la ORALIDAD, lograron continuar identificándose con un cúmulo de creencias que los sostienen y contienen como miembros activos de esa sociedad. Que no necesitan explicación del porqué se hace algo identificado como creencia; o la enseñanza academizada o mediatizada por lo institucional de lo que se vive. El estudio de estos fenómenos y la explicación, estará atravesada por la ciencia folklórica que debe darse explicaciones epistemológicas de ciertos fenómenos extendidos, en contextos diferentes del de su propia creación, con la idea de difundirlos, rescatarlos o resguardarlos.
Pero en fenómenos massmediatizados, de exclusiva pasarela de la moda que los explica en sí y más allá de la reprogramación en el tiempo y en la perdurabilidad de las generaciones no es suficiente explicación bajo conceptos propios de una ciencia que pretende atender procesos de generación espontanea y transculturalizaciones grabadas en la oralidad que aún permanecen en la sociedad de origen.  Descontextualizar los conceptos que explican los Hechos Folclóricos, adaptando la perdurabilidad de toda expresión cultural a dos o más generaciones para tomarlos como tal, no justifica lo planteado y abre la puerta para tomar bajo este paraguas a todo fenómeno massmediatizado que haya atravesado por más de dos generaciones a los habitantes de una sociedad. Identificando los grupos de práctica deberemos tomar a las expresiones artísticas de las últimas décadas como en proceso de culturalización y aceptadas en su devenir local nacional, deberán formar parte del patrimonio y acervo cultural a resguardar en la Argentina.

Profesora
Claudia Liliana García

sábado, 5 de diciembre de 2015

Exposición en el "I Congreso de la Nación Chamamecera" en Corrientes

Investigación y enseñanza del Chamamé Danza
Teniendo como objetivo principal el rescate, difusión y resguardo de las raíces tradicionales de los diferentes estilos de chamamé observados en la danza, se propone la enseñanza de pasos tradicionales basados en la observación y rescate “en campo”, de las herencias ancestrales que se ven ejecutadas a través del cuerpo, posicionada como “el relator” de las identidades consolidadas social y culturalmente.
Nuestra danza, ha sido resguardada por generaciones enteras a lo largo y ancho de las provincias del NEA. Esto tuvo un doble funcionamiento: por un lado el resguardo de tradiciones puras heredadas y por el otro, al no estar categorizadas ni estandarizadas en pasos o coreografías,  una idea del “todo vale” en su interpretación para los observadores externos al NEA y Santa Fe.
La danza como mediadoras de los espacios: la idea de ver a la danza como el vinculante comunicacional universal entre las personas que comparten un tiempo-espacio determinado, como un ritual en el que se lee: idiosincrasia, sabiduría, legitimaciones sociales, idioma corporal, status quo, religiosidad, conquista, dolor. En síntesis, Chamamé en Danza como el momento legitimado para que el cuerpo se exprese en toda su dimensión, espontaneidad y conexión con otro u otros, que compartirán ese mismo espacio-tiempo la interpretación única.  
Nuestra danza es paisaje:    nuestra interpretación corporal de la danza chamamecera, será una radiografía del paisaje que nos vio crecer. No baila igual un habitante de los Esteros, que el habitante del Monte. No baila igual el que vive a la Costa del Paraná que el que habita en la costa del Uruguay.
 Cambiarán los pasos en su interpretación, serán otras las tomas de mano, el abrazo y la vestimenta. Otra forma de moverse en el espacio y de pararse, nuestro paisaje nos habita y nosotros somos sus intérpretes, la danza permitirá dar ese espacio de “libertad” al regocijo del festejo y del encuentro que hará brillar los entornos geográficos.
Se puede enseñar a sentir el baile del chamamé: dijimos que en nuestra danza está habitada por el sentimiento, por nuestros ancestros y la sabiduría popular, por el paisaje. Podemos enseñar a bailar “con o sin” esos elementos. De todas maneras debemos hacer escuela de nuestra danza, pues sin ello, tenemos la responsabilidad ineludible de haber dejado librado a la interpretación de otros que nada o muy poco saben de nuestra historia ancestral y nuestro ñande reko. Si nos cerramos y encerramos perdemos la posibilidad de llevar la tradición rica y ancestral de nuestra tierra y dejamos librado a otros la posibilidad de estandarización para su comprensión. No podremos enseñar sentimientos, pero sí a amar con la pasión que ofrezcamos la enseñanza, lo que nosotros hacemos y sentimos cuando bailamos un chamamé y eso es una urgencia, un deber y una obligación como habitantes de la Nación Chamamecera.
Investigaciones sumadas: Es  necesario que nos sumemos con las teorías y las prácticas para compilar toda nuestra riqueza interpretativa y nuestros puntos de vista. Ayudarnos a crecer y aportar para que nuestra nación chamamecera nos hable en el mismo idioma y nos consagre como el devenir de una historia que no deja de reformularse en cada encuentro chamamecero. 
La cultura Oral: como ancestralmente nos atraviesa la oralidad guaranítica, el relato de nuestras tradiciones parece seguir atándose a esas características, pero esta riqueza que habita en la sabiduría popular necesita registro más allá de las letras de las canciones y la poesía. Hay un mundo que no ha sido escrito y más allá de la resistencia de ciertos sectores más ortodoxos que piensan que la escritura desnaturalizará las expresividad y el sentimiento, será lo único que la rescatará de la muerte súbita y la deformación. Un cultura o tradición no se aprende pasando una semana por diferentes lugares y rescatando algunos relatos cargados de subjetividades por más autorizados que aparezcan. La investigación debe sustentarse en la diversificación de los relatos y el contraste entre documentación, relatos, realidad actual. Es armar un rompecabezas donde faltarán algunas piezas pero nos permitirá acercarnos a algunas teorías. Las transcripciones de historias, recetas, creencias, vocablos, rezos, invocaciones nos permitirá rastrear sus vinculaciones con la colonización, los Jesuítas/Franciscanos, los africanos, el guaraní y el proceso de mixturización y colaboración entre las culturas. Las danzas, la música, la palabra cantada, en fin todas las artes de este universo folclórico nos darán pistas para entender algunas cosas que nos hacen ser y estar tal en nuestra idiosincrasia.   

  

martes, 29 de enero de 2013

Balance del taller de Danzas Litoraleñas en Cosquín

Profesores Eliana Alvarez (Chile), Jorge García (Panamá), Claudia García (Argentina), Juan Salvatierra(Chile)

La profesora Claudia García consideró “exitoso” al dictado del taller de Danzas Litoraleñas que se llevó a cabo desde el 21el 25 de enero en el teatro del Alma Encantada de la meca del Folclore nacional.
Convocada por la Agencia de Cultura Municipal de Cosquín y en el marco de la 53 Edición del Festival Nacional de Folclore, la profesora oriunda de Federal, formó parte de los destacados profesionales de la danza del país y latinoamérica que se dan cita en Cosquín para exponer sus conocimientos sobre diferentes rubros.


En el cierre de los talleres culturales que se llevó a cabo el sábado 26 en Cosquín, cada profesor expuso su labor y el taller de litoral cerró la muestra presentando música, canto y danza en vivo. Con el acompañamiento de los músicos santafesinos Osvaldo Lucero, Agustín Díaz y José Ayala, los alumnos demostraron lo aprendido durante los cinco días del Taller.


La particularidad para destacar este año fue, por un lado la gran convocatoria de alumnos de diferentes provincias, como: Santa Fe, Chubut, Neuquén, Buenos Aires, Córdoba, Chaco, como así también de los países de Panamá y Chile. Y por otro lado, la presentación de cuadros litoraleños elaborados en el Taller del año pasado, creados por profesores de Santa Fe, Neuquén y Córdoba, que este año los trajeron para presentarlos tanto en los espectáculos callejeros como en la Peña Oficial. Lo que representa una gran satisfacción a la hora de evaluar los resultados del dictado de estos talleres de litoral, ya que se ve que la transmisión cobra vida de la mano de colegas que se preocupan por formarse y luego trasladar eso en una puesta en escena. 


lunes, 14 de enero de 2013

Las danzas del litoral, nuevamente llegan a los talleres culturales de Cosquín





Por cuarto año consecutivo, la profesora entrerriana Claudia García dicta los talleres de Danza Litoral en Cosquín
Entre Ríos nuevamente esta representada en el Cosquín cultural, a través del dictado de los Talleres de Danzas Litoraleñas que se llevarán a cabo desde el 21 hasta el 25 de enero en el teatro del Alma Encantada de la meca del Folclore.

Convocada por la Agencia de Cultura Municipal de Cosquín y en el marco de la 53 Edición del Festival Nacional de Folclore, la profesora Claudia García forma parte del Staff de destacados profesionales de la danza del país y latinoamérica que se dan cita en Cosquín para exponer sus conocimientos sobre idiomas nativos, costumbres, danzas y música de cada región.

Los talleres de danzas del litoral se dictan desde el 2010, por la profesora federalense el año pasado (2012), fue acompañada del Ballet “Yeroky Poty” de la ciudad de Federal, quienes recorrieron todas las peñas coscoínas (desde la Peña oficial hasta las callejeras), bailando además como invitados especiales del grupo Amboé en el Atahualpa Yupanqui, demostrando el estilo tradicional de los diferentes ritmos del litoral. Claudia García vuelve a ser convocada y esta vez lleva, además de los ritmos que conforman nuestro acervo cultural litoraleño, todas investigaciones, recopilaciones  y avances realizados en el 2012 respecto a la danza entrerriana por excelencia El Tanguito Montielero.
El dictado del Taller este año tratará, por un lado los diferentes ritmos y especies musicales del litoral abordados desde la danza, y por otro lado la teoría y practica para el armado y puesta en escena de cuadros o representaciones de la región. Desde la selección musical, la vestimenta, la coreografía, el decorado y el guión de luces, se tratarán al detalle para ayudar a los profesores de diferentes partes del país que toman el curso, a observar la cultura y la idiosincrasia de nuestra gente. Para que a la hora de las puestas en escena de temas litoraleños, se lo realicen con el conocimiento y el respeto que nuestras danzas se merecen.
 
Ver (http://www.aquicosquin.org/#!talleres-culturales-2013/c1w0o)
TEATRO EL ALMA ENCANTADA
Danzas Litoral                            Claudia García               9:30 a 11           21 al 25                             60  
Cueca chilena                             Eliana Alvarez               11:30 a 13          21 al 25                            75  
Danzas Panamá                           Jorge García                13:30 a 15          21 al 25                            50  
Taller de Tango                    Cristian y Marilina Gómez    15:30 a 17         21 al 25                            100  
Folk. Argentino                       Alejandro Romero           18 a 19:30           14-16-18 / 21 al 25        100 
Danza Cuyana                             Lito Lucero                  20 a 21:30      23-24-25                             100  
Trad. poca difus                      Stella Ma Campos            21:30 a 22:30      23-24-25                        100
TALLERES CULTURALES 2013